Familia

13 de Agosto

MI MÁS AMOROSO RECUERDO PARA HUGO DEL CARRIL,
PARA LA ADORADA TÍA TILA,
Y PARA EL COMANDANTE FIDEL

(Hoy se presentará el libro “Fidel Castro, en la Memoria Argentina” desde Casa de las Américas” en Cuba con su presidente Abel Prieto y, desde aquí , el Embajador de Cuba Pedro Pablo Prada con Stella Calloni y los autores del libro Ferrer y Bernardo, donde participé con una carilla comentando mis encuentros con el líder.

Hoy 18 hs en facebook Acercándonos Cultura)

En mi escritorio, siempre cerca, el recuerdo de don Hugo del Carril

 

Mi tía Tila en una foto en Miramar hace 57 años.
Hermosa y queridísima, hoy cumple 96 años

 

Gracias

ESPERO QUE MI CARIÑO LLEGUE A USTEDES POR LOS CIENTOS DE MENSAJES AMOROSOS QUE ENVIARON ACARICIANDO DE BELLA ENERGÍA EL NUEVO AÑO QUE INICIA ESTE CUERPITO MÍO.

ME HICIERON MUY FELIZ…

Y, COMO SI FUERA POCO, TOCARON A MI PUERTA ¡LAS EXQUISITESES DE MI ADORADA HIJA LUCÍA!

Y DE PRONTO LLEGÓ PAPÁ…

RECIBÍ HACE UN PAR DE DÍAS ESTA FOTO DESCONOCIDA. ES DE 1958 EN PORTOROZ, ESLOVENIA. EL TORNEO INTERZONAL QUE REUNIÓ A MONSTRUOS COMO MIJAIL TAL, GLIGORIC, PETROSIAN, FISCHER, OLAFSSON, BRONSTEIN, SZABO, PANNO; SANGUINETI Y MI VIEJO, ENTRE OTROS.

¿MI PAPÁ ESPIABA ESA PARTIDA ENTRE PETROSIAN Y UN JOVENCÍSIMO BOBBY FISCHER DE TAN SÓLO 15 AÑOS Y SE ASOMBRABA DEL GENIO QUE ILUMINARÍA EL UNIVERSO AJEDRECÍSTICO PARA SIEMPRE?

(Gracias Carlos Ilardo por regalarme la foto con tu cariño habitual)

EL BARRIO SIMÓN BOLÍVAR Y LOS VECINOS QUE GUARDO EN EL CORAZÓN

Cuando con mis padres y mi hermano nos mudamos de la ciudad de Nueve de Julio a Buenos Aires, al barrio Simón Bolívar donde el Presidente Juan D. Perón había hecho construir cinco grandes monoblocks de más de un centenar de departamentos cada uno con un hermoso y arbolado parque en el medio de ellos, no sabía que allí pasaría una infancia feliz rodeada de vecinos generosos y solidarios.

Ése fue mi primer encuentro con el “pueblo peronista” ya que nunca escuché hablar de peronismo en el ámbito de mi familia materna en el pueblo donde nací.

Aquellos vecinos, de ese barrio recién construído, eran verdaderamente familia y todo se compartía: una rica comida recién horneada, un televisor recién comprado (por cierto, en nuestra casa nunca hubo uno y yo veía “Patrulla de Caminos” o “Ruta 66” en la casa de doña Julia del Piso 10) o los mimos de alguna madre cariñosa como Dorita del Piso 9.

El quedarse a dormir en otra casa que no fuera la tuya nunca lo había experimentado hasta que llegamos al Simón Bolívar.

En una de las fotos se ve el cumple de 15 de Cristina Riera que vivía con su mamá Maruja pared de por medio de nuestro departamento. Maruja era enfermera y no recuerdo que nunca nadie que no fuera ella entrara a casa a inyectarnos. En la foto se me ve más pequeña que las invitadas ( porque lo era, claro está), y molestando con un silbidito que había aprendido de mi abuelo.


En la otra foto está Dora Rodriguez, nuestra querida Dorita, con mi mamá que, aunque menor, fue su amiga y confidente hasta el último día de su vida. 


Y agregué una vista del parque desde nuestro balcón del primer piso…ese parque sigue siendo para mí un espacio de sonidos antiguos y feliz calma cuando lo visito.

Mirando la foto, acabo de darme cuenta que a pesar de mi edad me dejaron tirar la cintita… eran muy generosos los vecinos, ¡jaja!
La querida Dora en nuestra casa donde se ve la foto “artística” de mi viejo que mi madre quiso colgar en el living junto a los cuadros que Rossetto trajo de Amsterdam del Museo de Rembrandt. Uno de ellos está ahora sobre mi cama pues fueron imágenes muy potentes en mi infancia.
La vista del parque desde nuestro balcón. En ese banco de piedra solíamos sentarnos en las noches de verano hasta la madrugada… creo que aún está.

CUARENTENA… Y VACUNADA

HOY ME TOCÓ VACUNARME EN LA BASÍLICA NUESTRA SEÑORA DE BUENOS AIRES

Está en Gaona 1730 y es preciosa. No la conocía a pesar de que su nombre fue pronunciado a menudo en mi familia pués allí se casó Angélica Accame de Balducci, la abuela de mi hija. Tampoco había visto nunca una imagen de la Virgen, que es la patrona de los navegantes y por eso se encuentra arriba de una carabela.

La advocación de la Madonna di Bonaria tiene su origen en 1370 en Cagliari, capital de la isla Cerdeña, Italia. De allí la tomaron los marinos españoles llevándola a España y, se cree, que de allí viajó al Río de la Plata con Pedro de Mendoza quien eligió su nombre para fundar el puerto que con el tiempo pasaría a llamarse Buenos Aires.

A la imagen de la Basílica en Caballito le han colocado en la embarcación una pequeña bandera italiana.
Puesto que ellos no habitan este mundo y no puedo preguntarles, supongo que la pareja Accame-Balducci eligió ese templo para casarse pues sus padres, los cuatro, eran italianos venidos en barco y, aunque anarquistas, tal vez algunas olas oceánicas gigantescas les hicieron perder el temor pensando en la bella Madonna.

ATENCIÓN MARCHA ATRÁS

Hablé con mi cuñada María Rosa Balducci y le conté lo que Uds han leído y me dijo: “No, Ceci… mis papis se casaron allí porque los abuelos vivían en la calle Rojas y, en esa época, debían casarse en la Iglesia correspondiente con la dirección”.

Guau… mi afiebrada imaginación soñó una especie de Titanic con final feliz.

Gracias, María Rosa.

 

Angélica Accame y Libero Balducci el día de su boda en 1937

 

Angélica Accame y Libero Balducci en 1957 al cumplir 20 años de casados con sus hijos Oscar y María Rosa

 

MI MAMI NACIÓ UN 12 DE ABRIL EN CHIVILCOY

HOY LA RECORDAMOS EN TODA SU GRACIA Y ESPÍRITU LÚDICO

Este video lo grabamos con mi hija Lucía un año antes de que ella se nos fuera. Era una mañana de invierno y mamá se había quedado a dormir en nuestra casa, antes de desayunar nos dijo que tenía ganas de jugar y sentirse pianista.

Abrimos el piano y pusimos una grabación de Mozart… y comenzó su improvisación. No sabíamos hasta cuándo iba a continuar el juego pero se lo bancó hasta el final. Lucía la grababa con el celu y yo simulaba mostrarle las partituras.

Dura tres minutos y no deja de asombrarme su vitalidad a los 88 años, el movimiento de sus manos, su cabeza y esa gracia infinita.

¡PAYASA HERMOSA, TE ADORAMOS Y BRINDAMOS POR VOS!

Cuarentena y postales

Una postal de Punta Ballena que envié a mis viejos en 1971.

 

PUNTA DEL ESTE, 1971
DEBUTÉ EN “LA FUSA” EN PARADA 10
PARA MIS VIEJOS…

Queridos viejos: apenas unas líneas para decirles que estoy bien (con saudades, solamente) y mostrarles la playa a la cual voy todos los días a dedo. Es de no creer. Una conjunción de mar, montañas y pinares. El trabajo y la salud andan bien pero tengo ataques de tristeza. Extraño mucho. Aquí no hay gente linda. Y las parejas felices sólo me traen recuerdos. En fin!. Ahora estoy esperando a un muchacho para ir a la playa y, de paso, le pido que me lleve al correo. ¡No vayan a escribir que es yeta!!. Uds no se imaginan lo que es recibir una carta en estas soledades. Te recuerdo, mami, lo de Ayerra (1).
Voy a mandar algún dinero con Elsa Berenguer que va para allá. Supongo que los de Canal Sud estarán jodiendo. Es muy difícil juntar un mango, aquí todo es carísimo. Cada comida sale casi $2000 argentinos. Y yo como todo el día.
Besos. Escriban. Ceci

(1) El vasco Ayerra era un ajedrecista amigo de mi papá que había caído preso por colaborar con Tupamaros y yo me enteré por los diarios en esa estancia trabajando en Punta del Este.

 

+INFO: Presione la imagen

MADRECITAS ADORADAS SEÑALÁNDOME EL CAMINO

ANOCHE SOÑÉ CON MIS MADRES…
Y ME HABLABAN AL OÍDO.

“YA TE VEMOS DORMIDA.
TU BARCA ES DE MADERA POR LA ORILLA.
BLANCA PRINCESA DE NUNCA.
¡DUERME POR LA NOCHE OSCURA!
CUERPO Y TIERRA DE NIEVE.
DUERME POR EL ALBA, ¡DUERME!
YA TE ALEJAS DORMIDA.
¡TU BARCA ES BRUMA,
SUEÑO, POR LA ORILLA!”

FEDERICO GARCÍA LORCA

Mi mami, ¡Negrita adorada!
Cierro los ojos para soñar con sus caricias…

 

¡Annemarie Henrich y su inmensa sabiduría!

 

La tía Ketty, de inmensa bondad, invitándonos a soñar con los lejanos mundos por los que ella viajaba.

¿ME VEN? SOY UNA MUJER DE CARNE Y HUESO… ESTE CUERPO ES TODO LO QUE TENGO… ¡Y ES NOBLE PUES NOSOTRAS LO PONEMOS DESDE EL INICIO DE LA VIDA!

Palpitando próximos encuentros con creadoras como María Elena Walsh, Teresa Parodi, Leda Valladares, Eladia Blazquez, Marilina Ross, Tita Merello, Marina Rossell, Rosa Luxemburgo… y más…. somos tantas…

Fotos de OSCAR BALDUCCI


Nueve Lunas en casa y Balducci registrando nuestra anhelada espera.

 


Lucía llegó a nuestras vidas y todo fue felicidad… lo sigue siendo y me sigo emocionando cuando la veo sonreír.

 


Nuestro primer viaje a Mar del Plata. Aquí habíamos ido a llevarle la beba a Mercedes Sosa a su casa. ¡Inolvidable!

 


¡Comenzando a palpitar el mes de marzo y los encuentros con las más grandes creadoras!

APENAS HACE CINCUENTA AÑOS… NOS CASAMOS CON HUGO FEDERICO

FUE UN 29 de DICIEMBRE de 1969
Recordaré su amorosa dedicatoria, poco antes de casarnos,
cuando me regaló Cien Años de Soledad y escribió en su primera hoja:

A Cecilia
Sentir, por fin, que la mujer existe,
que el tiempo la aleja o la acerca,
no me importa.
Siempre está.
Sentirla viviendo bajo el pecho
o en la frente.
Siempre lejos,
siempre cerca.
La mujer, mi mujer.
Vos
Hugo

La libreta de casamiento aquel 29 de diciembre de 1969. Fuimos al Registro Civil con mis padres y su mamá Yolanda Castresana. No hicimos fotos (???)

 

Nuestra primera obra en el Teatro San Martín. Se llamaba “La Polvorienta”. En esta imagen con Paco Fernández de Rosa.

+INFO: Presione sobre el círculo

 

La dedicatoria en el libro. Acababan de editar “Cien Años de Soledad” de García Márquez y Hugo, recién salido, me lo regaló.

 

Baldosa colocada en la vieja casona de French y Aráoz, la Escuela de Arte Dramático donde nos recibimos de Actor y Actriz Nacional (Hoy UNA)
Gracias a BARRIOS X MEMORIA
Gracias al Rector Gerardo Camiletti
A los alumnos de la UNA
A todos los que participaron en el Homenaje: Nora Cortiñas, Diana Kordon, Osvaldo Bayer, Cristina Comandé, Alejandra Darín, Horacio Roca y Horacio Peña, entre muchxs compañerxs asistentes.

 

Fotografía de prensa del Teatro San Martín para promocionar el estreno de “Cremona” de Armando Discépolo. Hugo tenía 27 años pero su aspecto lo hacía mayor al estar personificando “al griego”. La obra estuvo dirigida por Roberto Durán.

 

Programa de “Cremona” con todo su elenco y staff técnico. La escenografía de Saulo Benavente era maravillosa.

 

Invitación de la Asociación de Actores a Comodoro Py cuando debimos testificar por nuestrxs familiares desaparecidxs. Estuvimos representados por Pablo Llonto y la Comisión Vesubio y Puente 12, a quienes agradecemos su invalorable sostén.

 

Acto de Homenaje en la UNA.
Osvaldo Bayer, Norita Cortiñas y Alejandra Darín nos emocionaron con sus palabras.

 

Yolanda Castresana de González, la mamá de Hugo.
No dejó de caminar la Plaza de Mayo hasta su último día de vida. Sufrió persecusiones y cárcel y fue muy cercana a Azucena Villaflor. Nos amamos y nos unió para siempre la tragedia.

 

Hugo fue secuestrado el 16 de agosto de 1976.
Este trozo de calendario estaba junto a la cama de su mamá… para no olvidar.

 

CV de Hugo que salió publicado en una revista que alentaba los jóvenes valores.

 

Una escena de “La Polvorienta” de Laura Sañez y Leda Valladares. Hugo hacía el príncipe y yo la madrastra en esta graciosa adaptación de La Cenicienta. Aquí bailando juntos en la sala Casacuberta.

OLVIDAR EN AGUA, SANAR EN AGUA. ¡MAR HAZME SENTIR MÁS BLANDA!

Nací en la llanura pampeana sin mar ni ríos y, como cualquier niña, me sentí atraída por los reinos secretos del agua. La primer imagen labrada en los primeros años de vida fue una estruendosa y gigantesca masa de agua cayendo en la usina del pueblo que me produjo una mezcla de vértigo y temor. Después disfruté del agua serena en las tardes de verano cuando baldeábamos el patio o la vereda, y también de las incesantes y ruidosas goteras cayendo en las ollas en nuestra habitación durante una tempestad. No mucho más, ni siquiera tenía bañera la casa de mis abuelos maternos donde nací, aunque recuerdo algunos juegos muy poco espaciosos en el fuentón de lata donde mi madre nos bañaba.

Nadie me habló del mar y mi abuelo murió muy anciano sin conocerlo. “No siento curiosidad” dijo. Tal vez el destino quiso compensar con el otro abuelo, el paterno, que cruzó el Océano desde Torino a principios del siglo pasado.

Nos conocimos, finalmente el mar y yo, cuando era adolescente y no fue una gran sorpresa… lo había visto en demasiadas películas.

El asombro y el impacto llegaron fortuitamente un verano en Punta del Este. Me habían contratado para cantar en La Fusa de la Parada 10 y la ciudad no era en el 72 lo que es ahora. No había rascacielos, las playas eran solitarias y éramos un pequeño grupo de artistas los que allí trabajábamos entonces: Horacio Molina, Les Luthiers, Marikena Monti y Mercedes Sosa, con quién realizábamos largas caminatas lejos del mar, “este aire te come la voz, no debemos estar cerca de él”, me decía.

Y fue entonces cuando Carlos Núñez me enseñó a bucear y me inoculó para siempre la ansiedad por sumergirme y espiar ese mundo de aguas vivas y lobos, de cangrejos y delfines, de pulpos y caballitos de mar.

Mi trabajo me llevó al Caribe o al Mediterráneo varias veces y siempre me arrulló la ilusión de reencontrarme con este elemento que le es asignado a una canceriana de ley.

Ahora veo a mi nieto perderse en la inmensidad de sus playas y le deseo a su vida los más bellos descubrimientos, mojados con la más intensa solidaridad por la naturaleza y los seres humanos.

¿Se acordarán de mí los pececitos que amé?

 

Pronta a visitar la cadena de corales en la isla de Cayo Largo en Cuba.

 

Nadando con delfines en las Islas del Rosario, a dos horas de lancha de Cartagena de Indias.

 

Mi nieto se pierde en la inmensidad de una playa.

NACIÓ UN 8 de SEPTIEMBRE. MI PAPI… EL MAESTRO…

Papá fue para nosotros una figura poderosa, que siempre estaba en mundos extraños para nuestras mentes infantiles. Eran tiempos sin TV ni Internet. Leíamos noticias sobre él que llegaban de Helsinki, de Skopje, de Dubrovnik, de Utrecht o de Tarragona.

Cuando volvía de esos lugares nos traía pequeños regalos: un pañuelo bordado de Belgrado, una máscara china o una muñeca vestida de geisha.
De Brasil traía pimienta… todo el equipaje olía a pimienta.
Una vez, de San Pablo, me trajo una araña pollito embalsamada.
Ahora pienso que eran regalos propios de un muchacho huérfano de madre que imaginaba que una araña pollito embalsamada podía resultarle divertida a una nena. Y acertó. Mis compañeras de colegio lo consideraron un ídolo por aquello.

A principios de los ’60 trajo una caja de habanos realizada en fina madera labrada, con un caballo de ajedrez incrustado en la tapa. Decía “Capablanca in Memorian / Gran Maestro Héctor Rossetto”. “Me la regaló el Che Guevara”, dijo….

Venía de la Cuba de la Revolución y traía las cartas de Ernesto para sus seres queridos. Nos decía que nunca había conocido a alguien que, como él, expresara con más claridad su tirria por la obsecuencia.

Esa caja constituía, o presidía, una especie de tesoro junto a las copas, plaquetas y a las fotos con Humprey Bogart, con Charles Boyer, con Carmen Miranda en su piscina de Hollywood y con Marlene Dietrich… para envidia de muchos varones de su edad, incluído Osvaldo Bayer.

Pero en realidad –con el tiempo nos dimos cuenta –el verdadero tesoro era la amistad que aquella caja bien simbolizaba y que, lógicamente, no se circunscribía al Che sino a un enorme, estrecho círculo de amigos donde se mezclaban alegremente los ilustres e ilustrados con los atorrantes de la calle, de los clubes y de los hipódromos.
Estuvo siempre abierto a la amistad en estado silvestre, y ése era su tesoro.

A nuestra casa en Parque Chacabuco venían tanto grandes maestros como Bobby Fischer, Smislov, Bielicki, o Foguelman como cualquier jugador de tercera del Club Argentino o un gordo del Club Mariano Boedo con quien mi papá jugaba a los dados una generala “húngara”. A veces los gordos eran dos o tres.

Lo extrañábamos horrores cuando no estaba. Siempre lejos y siempre regresando a casa. Regresando al amparo del amor de mamá… (llegaron a cumplir 64 años de casados)

No es ninguna novedad que tenía una memoria, una inteligencia y una curiosidad increíbles. Y era muy valiente, se atrevió a superar una orfandad temprana y llevar su tablero por los caminos del mundo..

Cuesta vivir sin él… Y si hay algo que pudiera reprocharle es el hecho de no haber querido enseñarnos a jugar al ajedrez. “Es una pérdida de tiempo, che, vayan a estudiar”.

Mi papi…

 

La Habana. Papá juega y el Che observa. Nos contó mi papi que era un jugador de primera categoría… ¡además de todo lo demás que admiramos en él!

 

Papá jugando en Hollywood… Marlene observa y, cada tanto, cuidaba el silencio de la sala. Me contó mi padre que iban a comer comida italiana que acompañaban con vino tinto.

 

La familia Rossetto en pleno.
De izquierda a derecha: Lucía, Héctor, papá, Agustina y Santiago. Y sentadas, mamá y yo abrazando a los bisnietos. De los cuatro nietos que tuvieron falta en la foto Pablo Patricio… luego vinieron al mundo dos bisnietxs más.

¡MI TÍA TILA CUMPLE HOY 95 AÑOS!

¡GRACIAS A LA VIDA QUE NOS HA DADO ESTA TÍA LÚCIDA, GENEROSA Y CON HUMOR!

Cuando era chica ella me festejaba los cumples, hacía los bocaditos, la torta, el cotillón y adornaba con papel crepe todos los muebles. Como si esto fuera poco, muchas veces me hizo el vestido y hasta las chatitas con cuerina.

Vive en Nueve de Julio en la casa de mis abuelos donde yo nací y nos hablamos por teléfono día por medio, son largas charlas sobre política sobre todo, pues conoce cada detalle de lo que sucede en el país, dice “nadie me aparta de C5N” y siempre tiene un comentario irónico sobre los acontecimientos.

Pero no sólo nos une la pasión por lo social y político… también amamos las plantas. Ella atiende personalmente su jardín y me llama entusiasmada cada vez que nace una flor nueva.

Cuando la visitamos jamás nos vamos con las manos vacías, siempre tiene para regalarnos algún mantelito de hilo, una tetera antigua, limones de sus plantas, viejas fotos de familia o los kinotos y las naranjas en almíbar que ella misma prepara.

¡TE ADORO, TILITA de mi CORAZÓN!

Su adolescencia en el patio de la casa. Tila está de pie.
Sentadxs: en primer plano la tía Kicha y detrás mi mamá Necha. Los varones son Roberto y Pichón. Todxs Irigoitias. (Son sólo 5 de los ocho hermanxs)

 

Con la tía Tila en su jardín de la vieja casa donde nací .
Ella ama sus flores y, orgullosa, nos invita a recorrerlo mostrándonos las camelias y jazmines que le han brotado.

LA MUJER DE MI VIDA: LA QUE UN 16 DE JULIO ME TRAJO AL MUNDO

Esa morocha divina es mi mamá, mi adorada mami, que me parió una madrugada en la cama de mis abuelos en la ciudad de Nueve de Julio.
En las fotos con mi tía Julia y las vecinas amigas del barrio Simón Bolívar.

Mi mamá con Dorita, su más querida amiga que vivía en el mismo edificio en el piso 9. Yo pasaba gran parte del tiempo en su casa.

 

Mamá en alguna reunión con doña Julia, la vecina del piso 10 y mi tía Julia, su hermana menor. ¿Qué elegante y qué piernas tenía mi mami, no?

LA VIDA ES BELLA PORQUE EXISTE LA AMISTAD

DOS CAMPEONES SE ABRAZAN
HÉCTOR ROSSETTO y CARLOS GUIMARD

A raíz de la partida de Mordillo mis pensamientos estuvieron girando por los campos de la amistad y recordé esa foto de mi papá abrazándose con Guimard en una cena.
Ninguno de los dos habita ya este mundo pero su cariño aún sobrevuela en mi mente.
Carlos Guimard era el Campeón Argentino de Ajedrez en 1941 y ese año mi papi le arrebató el título. Eran tan jóvenes como se los ve en las tapas del Gráfico.
60 años después continuaba la amistad y ¡el abrazo de los viejos contrincantes!
¡LA VIDA ES BELLA!

Los dos amigos se abrazan… creo que era un cumple de mi viejo. Observo las manos cuidadas de mamá aplaudiendo a la izquierda.

 

En esta foto donde mi papá parece morocho y mayor, tenía 19 años y era rubio de ojos celestes… tampoco se le podía pedir tanto a las revistas de entonces, ¿no?

Carlos Guimard nació en Santiago del Estero en 1913. Fue Campeón Argentino por primera vez en 1936. Repitió el título en 1937 y 1940. Pero resigna la corona al perder ante el desafío de Rossetto por 8 a 5.

Papi… te quiero

Retrato sacado en un estudio del centro, cerca de la Av. Córdoba. Me llevó y nos sacaron a los dos pero no tengo idea dónde quedó el mío.

 

El paisaje de su vida: ¡un tablero!

 

Las imágenes de la infancia… mi papá en los diarios.

(Le fastidiaba mucho que le escribieran mal el apellido: “Doble S y doble T, por favor”)

MI MAMÁ NACIÓ UN 12 DE ABRIL

ESPERO LOS SUEÑOS PARA ENCONTRARTE.
TE SUEÑO CASI A DIARIO… NOS REÍMOS MUCHO, ME ACONSEJÁS, ME ACARICIÁS…
SIEMPRE ESTÁS ALLÍ, NEGRA HERMOSA; Y ME DESPIERTO FELIZ.

(Fotos: En el estreno de “Buenos Aires me Mata”. y en su cumple de 80 cuando se disfrazó de “Betty, la Fea…” esos anteojos son de broma)

8M 2019 BUENOS AIRES

AGRADEZCO A LAS MUJERES QUE ME ENSEÑARON A RECLAMAR POR LA IGUALDAD,
CONTRA LAS INJUSTICIAS Y A DEFENDER NUESTROS DERECHOS…
¡ASÍ NUESTRAS LUCHAS PUDIERON TRANSMITIRSE DE UNA GENERACIÓN A OTRA!

(Foto: con mi hija Lucía celebrando la fecha)

¡AQUÍ ESTOY NUEVAMENTE!

Cambio de disco rígido mediante reinicio los contactos.

Lo hago con una foto del ’92 viviendo en el Sacré-Cœur de París.

Extrañando un poco la “vida pueblerina”, con mi hija hallábamos nuestro centro buscando tareas que nos transportaran a lo más bello de los afectos: por ejemplo, baldear la vereda de nuestra bella casa en la Rue Paul Albert camino a la Place de Theatre.

¡FELIZ CUMPLE, HIJITA ADORADA!

Estoy orgullosa de vos, de cómo has crecido saltarinamente (el mundo es chico cuando se trata de saltar con tu amiga, ¿no?)
¡Sos una gran mujer, creativa, viajera, madraza y luchadora!
¡Te amo con toda mi alma!
A nadie perteneces sino tí“…diría tu papá.

Nací un 16 de Julio a las 3:30 hs en 9 de Julio

Allí, en la casa de mis abuelos a 300 km de la capital.

Mi mami me tuvo en su cama ayudada por Josefina la partera del pueblo que era la mamá de una magnífica actriz, Niní Gambier. Dicen que hacía mucho mucho frío y estaba todo blanco por la helada. Josefina dijo: “¿Chicos, les parece que estas son horas de parir?”. Estaban presentes mis siete tíos, todos muy jovencitos.

Para los que tengan curiosidad en saber cuántas décadas cumplo, los invito a adivinar: soy de la época en que nos entibiaban las sábanas con la plancha y nos ponían una botella de ginebra Bols previamente calentada a los pies.
No existía la televisión (mi hija de pequeñita preguntó: ¿cómo podían vivir?) y nos reuníamos con los amigos y amigas a la hora de la siesta a contar historias. Por las noches perseguíamos a los sapos y atrapábamos bichitos de luz en las calles de tierra. Había un cine donde solíamos ver películas por episodios… sí, aunque no lo puedan creer, las películas continuaban cada domingo al mediodía y eran de “coboys“. Los carnavales se organizaban batallas de agua donde intervenían todas las familias del vecindario, grandes, ancianos y chicos con una alegría contagiosa que duraba varios días. Las puertas de las casas estaban siempre abiertas y sin llave, aún hoy la de la casa de mis abuelos lo sigue estando.

Ilustro algo de esos tiempos con una foto donde se me ve en un cochecito tirado por un perro y a mi hermano cuidándome en ese extravagante recreo.

¡SALÚD PARA LOS RECUERDOS, PARA LOS CARIÑOS QUE AÚN ESTÁN, Y PARA LOS QUE GUARDAMOS AMOROSAMENTE EN EL CORAZÓN!

¿Cuántos meses tendría en esta foto?. Creo que mi mami alguna vez me dijo que seis. Y me contó que, cuando estaba embarazada, recortó de una revista la foto de una beba que era la imagen de como ella soñaba a su niñita… ¡y que se le cumplió el deseo! Para corroborarlo mostraba el recorte y esta foto mía.

 

En esa calle, que entonces se llamaba San Luis, estaba la casa de mis abuelos y allí nacimos mi hermano y yo.

¡Negra querida!

(Foto: Mar del Plata,1983. Mediodía familiar, con mi hija Lucía en brazos).

Un 9 de julio, en San Miguel de Tucumán, nació la voz inolvidable, La Voz de América Latina… ¡la voz que nos acompaña siempre!
GRACIAS, COMPAÑERA!

¡HOLA, PAPITO ! TE QUIERO MUCHO… ¡Y SE TE EXTRAÑA!

Papá en Bahía Blanca donde nació. Tiene una manzana en sus manitas. Me emociona esta foto, lo veo solito en una plaza… su mamá Agueda murió a los pocos meses de haber nacido él.

 

Otra plaza en Bahía Blanca. Alguna vez, mi papi me dijo el nombre de su amiguita. Pero, ustedes saben cómo son los jóvenes, no lo anoté o no le dí importancia.

 

Papá adolescente… ¡siempre tan compuesto!

 

Papá enseñándole el juego de su vida a mi hermano Héctor Pablo. ¡Linda foto!

 

Foto de prensa cuando ganó el título de Campeón Argentino de Ajedrez. Todavía era adolescente y tenía esas entradas en la frente. Me reconozco en sus rasgos y reconozco a mi hija también en ellos.

 

Papá en Hollywood.
Divirtiéndose sobre un tablero. Como diría Serrat “el juego que mejor juego y que más me gusta…”
Los contendientes son: a la izquierda Herman Pilnik y a la derecha Charles Boyer.

 

Papá en La Habana. Torneo Capablanca In Memorian. Un amigo de observador insólito… el Che Guevara

 

“Rojotango”
Papá me abraza después de la función y mi mami nos mira tiernamente…
¡Hay días que la orfandad no se banca, che!

(…no te imaginás la cantidad de cosas que me quedaron por preguntarte…)

SALINAS GRANDES EN JUJUY

Pasamos un fin de semana en familia en Purmamarca.
Desde allí subimos montañas hasta llegar a los 4.170 metros sobre el nivel del mar para luego encontrarnos con este impresionante paisaje blanco, son 200 Km de sal a cielo abierto.
Sólo se me ocurre la palabra ASOMBRO para describirlo.
Allí nos ven saltando eufóricos a mi nieto y a mí.

EL HONOR FAMILIAR

Cada vez que mi papi veía mi nombre mal escrito en una entrevista, en los créditos de una peli o en un cartel callejero, me decía:

“¿A vos no te interesa defender tu apellido? Deberías aclarar a esa gente que se escribe con doble s y con doble t. ¡Es italiano y quiere decir lápiz labial!”

¡A LA ORDEN, MAESTRO QUERIDO!

¡Mami Querida!


(Foto. Conociendo Plaza Congreso en familia. Mamá nació un 12 de abril )

“CUANDO YO ERA NIÑO
IBAS Y VENÍAS
CUANDO FUÍ MAYOR
IBAS Y VENÍAS.
AHORA… SALTARÁS DE UN LUCERO
A OTRO.”
Federico García Lorca

Pienso en ellos

Foto tomada en Venecia, donde vivían

Hay días especiales, como el de hoy, en que me gusta sumergirme en los ancestros. Sé de dónde vengo y no los olvido.
Este es mi abuelo Arnaldo, nacido en Torino a fines del SXIX.
Arnaldo Rossetto, el que le enseñó a jugar al ajedrez a mi papi, el que escribió una de las biografías más completas de José Verdi, el que dibujó el mapa de Bahía Blanca que aún utiliza la Municipalidad, el que conversaba horas con Luigi Pirandello, el que no quiso nacionalizarse argentino pues no soportaba separarse de su tierra natal de ningún modo.
Y al que no conocí pues se fue de este mundo muy joven.