Fotografía de Cecilia Rossetto

¿POR QUÉ SIEMPRE LAS CARAS?

Cuando estoy sola en algún sitio en el que me gusta estar, guardo el recuerdo de mis pies pisando esas tierras…

“Amo tus pies
porque anduvieron
sobre la tierra y sobre
el viento y sobre el agua,
hasta que me encontraron”
PABLO NERUDA

En una filmación sobre el rac de sonido.

 

En Brasil, cerca de Buzios.

 

En Purmamarca, desde la ventana de una posada ¡y con la magnificencia del paisaje jujeño!

 

En la Bahía de Soller, un queridísimo pueblo de la isla de Mallorca.

Barcelona y el Acuario

Tuve la alegría, a principios de febrero, de rodar en Barcelona unas escenas de “Atrapa a un ladrón”.
Tal vez algunxs sepan que viví muchos años en la capital de Catalunya y allí quedaron seres y sitios adorados que, en estos días, pude visitar.
Uno de ellos es el acuario. Siempre que estaba estresada, cuando residía alli, acudía a buscar serenidad mirando a los habitantes de los mares… y esta vez fueron los pulpos los que me transportaron a un mundo mejor.

Ahí ven mi pie mientras descansaba viendo a los tiburones.

A BOLA de NIEVE: “¡VIVA TU ALEGRÍA TERRESTRE. SALUD A TU CORAZÓN SONORO!” PABLO NERUDA

Noches pasadas, estando en casa con Cecilia Todd, le mostré una tarjeta de Bola de Nieve, enviada a su familia desde Europa donde estaba de gira, que me fuera regalada por su hermana Raquel. Tanto le impactó a mi amiga venezolana que la fotografió con su móvil y se la envió a Silvio Rodríguez.

Esa tarjeta, en más de veinte años, no había salido nunca de mi cajón dedicado a Cuba.
Pensé entonces “tal vez Ignacito deseaba volver un rato a su isla”.

Aquí pues IGNACIO VILLA FERNÁNDEZ más conocido como “BOLA de NIEVE” escribiendo a sus hermanos desde Venecia.


Foto: Con Raquel en los jardines del Hotel Nacional de La Habana

Norita… siempre

Como siempre, todos los 24 de marzo en la Plaza y en tantos otros lugares, me encontré con Norita, sentí su abrazo solidario, y le tomé esta foto.

NORA MORALES de CORTIÑAS

“Yo fuí una mujer tradicional, una señora del hogar, en ese entonces era profesora de alta costura y trabajaba sin salir de casa… parí dos hijos. Uno de ellos, Gustavo, está desaparecido.

…Nuestro hijo biológico se transformó en 30.000 hijos. Y por ellos parimos una vida política y en la calle. Nuestra causa ya no es sólo la búsqueda de nuestros familiares sino también la conquista por la liberación de las mujeres, el respeto a la libre determinación del cuerpo, a las minorías de opción sexual, religiosas y culturales.”

(Testimonio extraído del ensayo “El Movimiento de Madres de Plaza de Mayo” de Mabel Bellucci.)