Familia

¡FELIZ CUMPLE, HIJITA ADORADA!

Estoy orgullosa de vos, de cómo has crecido saltarinamente (el mundo es chico cuando se trata de saltar con tu amiga, ¿no?)
¡Sos una gran mujer, creativa, viajera, madraza y luchadora!
¡Te amo con toda mi alma!
A nadie perteneces sino tí“…diría tu papá.

Nací un 16 de Julio a las 3:30 hs en 9 de Julio

Allí, en la casa de mis abuelos a 300 km de la capital.

Mi mami me tuvo en su cama ayudada por Josefina la partera del pueblo que era la mamá de una magnífica actriz, Niní Gambier. Dicen que hacía mucho mucho frío y estaba todo blanco por la helada. Josefina dijo: “¿Chicos, les parece que estas son horas de parir?”. Estaban presentes mis siete tíos, todos muy jovencitos.

Para los que tengan curiosidad en saber cuántas décadas cumplo, los invito a adivinar: soy de la época en que nos entibiaban las sábanas con la plancha y nos ponían una botella de ginebra Bols previamente calentada a los pies.
No existía la televisión (mi hija de pequeñita preguntó: ¿cómo podían vivir?) y nos reuníamos con los amigos y amigas a la hora de la siesta a contar historias. Por las noches perseguíamos a los sapos y atrapábamos bichitos de luz en las calles de tierra. Había un cine donde solíamos ver películas por episodios… sí, aunque no lo puedan creer, las películas continuaban cada domingo al mediodía y eran de “coboys“. Los carnavales se organizaban batallas de agua donde intervenían todas las familias del vecindario, grandes, ancianos y chicos con una alegría contagiosa que duraba varios días. Las puertas de las casas estaban siempre abiertas y sin llave, aún hoy la de la casa de mis abuelos lo sigue estando.

Ilustro algo de esos tiempos con una foto donde se me ve en un cochecito tirado por un perro y a mi hermano cuidándome en ese extravagante recreo.

¡SALÚD PARA LOS RECUERDOS, PARA LOS CARIÑOS QUE AÚN ESTÁN, Y PARA LOS QUE GUARDAMOS AMOROSAMENTE EN EL CORAZÓN!

¿Cuántos meses tendría en esta foto?. Creo que mi mami alguna vez me dijo que seis. Y me contó que, cuando estaba embarazada, recortó de una revista la foto de una beba que era la imagen de como ella soñaba a su niñita… ¡y que se le cumplió el deseo! Para corroborarlo mostraba el recorte y esta foto mía.

 

En esa calle, que entonces se llamaba San Luis, estaba la casa de mis abuelos y allí nacimos mi hermano y yo.

¡Negra querida!

(Foto: Mar del Plata,1983. Mediodía familiar, con mi hija Lucía en brazos).

Un 9 de julio, en San Miguel de Tucumán, nació la voz inolvidable, La Voz de América Latina… ¡la voz que nos acompaña siempre!
GRACIAS, COMPAÑERA!

¡HOLA, PAPITO ! TE QUIERO MUCHO… ¡Y SE TE EXTRAÑA!

Papá en Bahía Blanca donde nació. Tiene una manzana en sus manitas. Me emociona esta foto, lo veo solito en una plaza… su mamá Agueda murió a los pocos meses de haber nacido él.

 

Otra plaza en Bahía Blanca. Alguna vez, mi papi me dijo el nombre de su amiguita. Pero, ustedes saben cómo son los jóvenes, no lo anoté o no le dí importancia.

 

Papá adolescente… ¡siempre tan compuesto!

 

Papá enseñándole el juego de su vida a mi hermano Héctor Pablo. ¡Linda foto!

 

Foto de prensa cuando ganó el título de Campeón Argentino de Ajedrez. Todavía era adolescente y tenía esas entradas en la frente. Me reconozco en sus rasgos y reconozco a mi hija también en ellos.

 

Papá en Hollywood.
Divirtiéndose sobre un tablero. Como diría Serrat “el juego que mejor juego y que más me gusta…”
Los contendientes son: a la izquierda Herman Pilnik y a la derecha Charles Boyer.

 

Papá en La Habana. Torneo Capablanca In Memorian. Un amigo de observador insólito… el Che Guevara

 

“Rojotango”
Papá me abraza después de la función y mi mami nos mira tiernamente…
¡Hay días que la orfandad no se banca, che!

(…no te imaginás la cantidad de cosas que me quedaron por preguntarte…)

SALINAS GRANDES EN JUJUY

Pasamos un fin de semana en familia en Purmamarca.
Desde allí subimos montañas hasta llegar a los 4.170 metros sobre el nivel del mar para luego encontrarnos con este impresionante paisaje blanco, son 200 Km de sal a cielo abierto.
Sólo se me ocurre la palabra ASOMBRO para describirlo.
Allí nos ven saltando eufóricos a mi nieto y a mí.

EL HONOR FAMILIAR

Cada vez que mi papi veía mi nombre mal escrito en una entrevista, en los créditos de una peli o en un cartel callejero, me decía:

“¿A vos no te interesa defender tu apellido? Deberías aclarar a esa gente que se escribe con doble s y con doble t. ¡Es italiano y quiere decir lápiz labial!”

¡A LA ORDEN, MAESTRO QUERIDO!

¡Mami Querida!


(Foto. Conociendo Plaza Congreso en familia. Mamá nació un 12 de abril )

“CUANDO YO ERA NIÑO
IBAS Y VENÍAS
CUANDO FUÍ MAYOR
IBAS Y VENÍAS.
AHORA… SALTARÁS DE UN LUCERO
A OTRO.”
Federico García Lorca

Pienso en ellos

Foto tomada en Venecia, donde vivían

Hay días especiales, como el de hoy, en que me gusta sumergirme en los ancestros. Sé de dónde vengo y no los olvido.
Este es mi abuelo Arnaldo, nacido en Torino a fines del SXIX.
Arnaldo Rossetto, el que le enseñó a jugar al ajedrez a mi papi, el que escribió una de las biografías más completas de José Verdi, el que dibujó el mapa de Bahía Blanca que aún utiliza la Municipalidad, el que conversaba horas con Luigi Pirandello, el que no quiso nacionalizarse argentino pues no soportaba separarse de su tierra natal de ningún modo.
Y al que no conocí pues se fue de este mundo muy joven.