1981

ANTONIO GADES: POESÍA en MOVIMIENTO

La marca de Gades ha sido un sentimiento profundamente respetuoso de lo popular junto a un talento inmenso, una capacidad de trabajo sin límites y un gran compromiso social.Antes que como artista, le gustaba calificarse como “trabajador de la cultura”.

En su autobiografía expresó: “Yo no tuve la suerte de que corriera por mis venas sangre vocacional por la danza, sino más bien anemia por hambre”.

Su fama recogió glorias en todo el mundo.

La vida me regaló compartir muchas horas de amistad con él aunque, en realidad, me llegaron por carácter transitivo ya que mi compañero Oscar Balducci fue su fotógrafo personal. Nuestra hija, Lucía Balducci, donó muchas de esas fotos al Museo de Baile Flamenco de Sevilla dirigido por Cristina Hoyos que allí son exhibidas de modo permanente.

Algún día se las iremos mostrando…

De momento, agrego a la de Antonio una que corresponde a un lujo en mi carrera: haber bailado una coreografía del inmenso Gades en el “Show de la Rossetto” (1981)

Antonio Gades y Cristina Hoyos. Esta fotografía de Oscar Balducci formó parte de la exposición “Flamenco en Argentina” realizada en la Casa Nacional del Bicentenario (2014) curada por Cecilia Rossetto y Lucía Balducci quien donó el valioso material de su padre al Museo de Baile Flamenco de Sevilla.

 

“Tragedia Gitana”, número que formaba parte de “El Show de la Rossetto“. Fue coreografiado por Antonio Gades y la misma Cristina Hoyos me enseñó a lidiar con la bata de cola que pesaba 15 kg. ¡Inolvidable haber compartido con esos grandes bailaores!

Julio y Cristina

Cristina Peri Rossi gozó de una especial amistad con Julio Cortázar.
Conocí a la gran escritora uruguaya en Barcelona y disfruté de varios almuerzos con ella.

Me contó la fascinante relación con Julio y le propuse armar un espectáculo con las innumerables cartas que intercambiaron.
El proyecto no pudo ser pero me quedaron las imágenes de los viajes, paseos y poesías que compartieron los dos escritores.

Transcribo el poema 2 que integra lo que Cortázar dio en llamar Cinco Poemas para Cris

2–

En realidad poco me importa

que tus senos se duerman

en la azul simetría de otros senos.

Yo los hubiera hollado

con la cosquilla de mi roce

y te hubieras reído justamente

cuando lo necesario y esperable

era que sollozaras.

El poema fue escrito en 1981, y publicado en el libro Salvo el crepúsculo (Editorial Nueva Imagen, 1984)